Se cumple un año de la experiencia como Juez en la Specialty Coffee Expo Houston 2025.
En ese momento estaba bastante metido en cambios dentro de Indigo. Ajustando procesos, revisando decisiones y tratando de mejorar muchas cosas puertas adentro.
Entre todo eso apareció una inesperada convocatoria por mail: participar como juez en el lanzamiento de nuevos productos en la feria de la Specialty Coffee Association en Houston, Estados Unidos.
Un evento que, dentro del mundo del café de especialidad, concentra gran parte de lo que está pasando hoy con la industria a nivel mundial y lo que viene en los proximos años.

Entre cientos de candidatos seleccionan solo tres personas para esa instancia. Ese año fui uno de ellos. Y el primer argentino en participar.
De vender café en el auto a estar ahí
Cuando arranqué Indigo, hace casi 10 años, cargaba café en el auto y salía a venderlo en mis días de franco del trabajo en restaurantes.
Con ayuda de mi socio (Ale, el otro fundador inicial de Indigo), adaptamos un espacio, armamos una barra, conseguimos algunas maquinas, y asi haciamos pruebas hasta lograr lo que queriamos ofrecer.

No había una estructura. Había intuición, ganas y una forma bastante clara de entender el café: hacerlo bien y hacerlo en serio.
Por eso, estar del otro lado, evaluando lanzamientos de empresas que marcan el ritmo de la industria, junto a algunas de las personas más reconocidas del café a nivel mundial, fue difícil de dimensionar.
No por el lugar en sí, sino por lo que representaba, casi 10 años despues de arrancar a armar esa barra, ahí estabamos los dos. En el evento más importante de café de especialidad a nivel mundial.


Son esos momentos donde entendés que el trabajo sostenido en el tiempo empieza a encontrar su lugar.
La feria: más que tendencias
La feria es enorme. Productores, tostadores, procesos, equipos, tecnología e innovación en todos los frentes.


Pero lo más valioso no pasa necesariamente en los stands. Pasa en las conversaciones.
En los intercambios entre personas que vienen de distintas partes del mundo, pero que comparten una misma obsesión: mejorar lo que hacen.
Se habla de fermentaciones, de perfiles, de decisiones de tueste, de errores, de aprendizajes.
De cosas que muchas veces no están en ningún manual, pero que hacen toda la diferencia en la taza.
Lo que realmente nos trajimos
Más allá del rol como juez o de la experiencia en sí, lo importante no fue lo que pasó durante esos días.
Fue lo que vino después. Porque al final, más que el viaje o la invitación, lo importante es lo que vuelve con nosotros.
Ideas nuevas. Criterios más finos. Preguntas mejores.
Y, sobre todo, conexiones.

Lo que sigue
En Indigo siempre tuvimos una idea bastante simple: ofrecer el café que nos gustaría encontrar como clientes.
Pero con el tiempo entendimos algo más. Que esa búsqueda no se agota nunca.
Siempre se puede ajustar, mejorar, afinar.

Seguimos haciendo lo de siempre.
Tostar café fresco. Elegir mejor.
Aprender constantemente.
Y tratar de que cada taza esté más cerca de lo que creemos que debería ser:
Cada vez mejor.
Movamos juntos el mundo
Marco
Pd: Si querés ver algunas imágenes y videos más, acá está el post en Instagram
